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Comunicando la visión

Para comunicar algo primero hay que tenerlo hecho. El líder es el responsable de definir a dónde va la empresa. Puede ser el CEO, el presidente del consejo o el dueño del negocio. Este es el primer paso, una visión y objetivos claros, concisos y específicos.

El segundo paso es comunicarlo a los altos mandos, a la primera línea de reporte. Si en un diagnóstico empresarial se le preguntara a un alto mando “¿cuáles son los 3 objetivos principales de la empresa para este año?”, ¿sabría qué responder?

¿Sus acciones del día a día estarían en línea con esos 3 objetivos principales?

¿El CEO quiere finanzas sanas? ¿Expansión a nuevos mercados? ¿Empoderar a la siguiente línea de liderazgo? ¿Fortalecer lazos comerciales con los socios actuales? ¿Cuál de todos es la prioridad #1?

Pocas cosas traen más problemas que tener remeros que remen cada uno en su dirección, sin importar que el capitán esté sobre cubierta viendo como el barco se mueve en una vorágine autodirigida.

Dos buenas formas de comunicar la visión y los objetivos son: mediante un comunicado y mediante una reunión.

  1. Un comunicado estratégico cada trimestre o cada seis meses es excelente para que los altos mandos tengan un mapa y calibren su brújula. Si a este comunicado se le suma un reporte de resultados, mucho mejor.
  2. La ventaja de una reunión estratégica es que hay interacción, se dicen las cosas claras, las personas se ven a los ojos, surgen preguntas, se generan compromisos. Una reunión así cada seis meses puede dar buen rumbo a los altos mandos.

La tripulación es buena navegando los peligros del mar, pero necesita un mapa para saber a qué tipo de escollo se enfrenta.



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